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La parte de la historia de la encuadernación que va de Grolier y Maioli a la bibliofilia moderna siempre me ha costado mucho trabajo comprenderla, he de decir que la primera razón es que la decoración y el dorado de encuadernaciones no son de mi total interés en relación a la pasión que me despiertan los temas estructurales de la encuadernación.

Tanto menos me interesan las historias de nobles y principes de este período que hicieron estampar sus armas sobre bellas encuadernaciones, quedando excluido de esta consideración la labor de Matías Corvino por su patronazgo en relación a los talleres de encuadernación y los mismos Grolier y Maioli.

Sin embargo tratando de ser justo con esta época en donde la estructura del libro cambia de rígidos lomos con cueros pegados directamente a los cuadernillos a la encuadernación de lomo quebrado, encartonado le dicen ahora en España, me adentro a la vida de algunos talleres para intentar comprender que sucede debajo de esos cueros, uno de esos talleres es el de Joseph Thouvenin a quién Checa Cremades dedica un buen espacio y del cual pongo estas imagenes y el link a su página para que me acompañen en este recorrido.

Joseph Thouvenin en la Biblioteca y Archivos del Castillo de Chantilly

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