Sarah Prideaux. Bibliografía

Ya he comentado en una ocasión anterior sobre la vida y obra de Sarah Treverbian Prideaux, en ese momento di cuenta de su papel como activista en pro de los derechos de la mujer, asi como de su excelente y prolija carrera como profesional de la encuadernación. Hice mención también de la extensa bibliografía de…

¿Encuadernador Conservador ó Conservador Encuadernador?

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora, tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado”. Eclesiastés, 3. Pero a veces se da la sincronía -y debajo de este cielo hay momentos para todo- brillando el sol al mismo…

Ornamento bajo sospecha. Creatividad por decreto

“Los impresores, encuadernadores y grabadores no podrán servirse a partir de ahora de las formas feudalizantes”… “que en las bibliotecas nacionales los libros encuadernados llevarán siempre las letras R.F. y los emblemas de la Libertad e Igualdad” Lo anterior es un fragmento de un decreto publicado el 19 de junio de 1790 durante la Revolución…

L´Art du Livre en France. E. A. Taylor

Esta es la cuarta entrega de la revista L´Art du Livre editada por Charles Holme en 1914. La imagen de arriba es un detalle de un página impresa en Italic Face diseñada por George Auriol y fundidos en París por Georges Peignot quien en palabras de Maximilien Vox fue “el primer tipógrafo francés que no…

Hai excomunión reservada a su santidad contra qualesquiera…

“Hai excomunión reservada a su santidad contra qualesquiera personas que quitaren, distraxeren, o de otro qualquier modo, enagenaren algun libro, pergamino o papel de esta bibliotheca, sin que puedan ser absueltas, hasta que esta este perfectamente reintegrada” Pasaba por el andador principal de lo que fuera en mi juventud la Biblioteca México, hoy convertida en…

México, ¿tierra de libros?

codicetrocortesiano

Publicado en La Jornada / Sección cultura / Viernes 11 de enero de 2008
Por Miguel León-Portilla

Vaticinan algunos la desaparición de los libros que, según dicen, están siendo sustituidos por medios electrónicos que almacenan los textos y los reproducen a voluntad. No entraré aquí en una discusión sobre el destino de los libros confeccionados con papel e impresos con tinta. Sólo me pregunto si de verdad llegará el día en que, en vez de leer un libro en la cama, habrá que meter en ella el aparto electrónico, digamos una computadora, para disfrutar de su lectura. Es otra la pregunta que quiero plantearme ahora. Se dirige ella a averiguar si México es una tierra de libros.