Para forrar una esquina

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Si hay algo que me apasione de este oficio mio desde que me dedico a él, es que cualquier detalle me sigue sorprendiendo todos los días y una de ellas ha sido las distintas formas de forrar una esquina.

El primer método de encuadernación que tuve en mis manos -y en el que torpemente aprendí a forrar esquinas- fué el clásico “Manual de Encuadernación” de Arthur W. Johnson. Otro manual muy práctico fué “La Encuadernación. Técnica y Proceso” de Sün Evrard y Anne Persuy. Sin embargo estos dos manuales, y muchos más, se refieren a procesos mas modernos y delicados.

Salvo que indique lo contrario los modelos a continuación son interpretaciones del libro “The Archeology of Medieval Bookbinding” de J. A. Szirmai. Y como Joaquín Sabina “Paso de la falsa belleza igual que el sabio que no cambia París por su aldea”  y me agarro a la verdad desnuda de otras esquinas feas.

Que va es una broma -pienso como Gombrich que en el arte la evolución y el progreso son sólo paradigmas- este artículo es una recopilación de diversos métodos para forrar una esquina en un período aproximado de ocho siglos dentro de la historia de la encuadernación.

La Anatomía del Libro. Tratado de Anatomía Operatoria

Y justamente estaba pensando en que después de tres años de publicar este blog no había puesto atención en diseñar un esquema de la anatomía del libro. Todo empezó cuando me regalaron este viejo libro francés de anatomía operatoria ¿Y que hago con esto? la cartera original estaba mutilada y la única tapa que le…

¿Encuadernador Conservador ó Conservador Encuadernador?

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora, tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado”. Eclesiastés, 3. Pero a veces se da la sincronía -y debajo de este cielo hay momentos para todo- brillando el sol al mismo…

El Libro y su Encuadernación. Wilfredo A. Géigel

No tener suficiente espacio en un librero, en cuyas baldas los libros ya no pueden sino apilarse o perderse detrás de un promontorio de titulos pendientes es la causa de que a veces olvide comentar buenas noticias en este blog. Tal es el caso de “El Libro y su Encuadernación” escrito por el bibliófilo y…