Instituto Matías Romero. Bóveda de Tratados Internacionales

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Hace un par de meses fui invitado a visitar el Instituto Matías Romero, dependiente de la Secretaría de Relaciones Exteriores, por mi alumno Marco García, abogado y catedrático de la Unitec.

Este instituto tiene la responsabilidad de formar a los miembros del Servicio Exterior Mexicano y ser el promotor de las acciones que representan a México en el resto del mundo. Tiene el deber de resguardar y hacer valer los tratados internacionales que ha suscrito México desde el comienzo de nuestra vida diplomática.

Los invito a dar un recorrido por una pequeña parte de lo ahi expuesto.

Obituario. Stanley Bray

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Aún cuando esta historia en torno al célebre Rubaiyat de Omar Khayyam encuadernado por Sangorski & Sutcliffe no esté exenta de imprecisiones y una que otra omisión me di a la tarea de traducir del inglés un pequeño obituario publicado en el periódico londinense The Independent el 5 de enero de 1996, un año después de la muerte del encuadernador Stanley Bray.

Si bien hay que reconocer el genio de Sangorski en el diseño de esta obra, a Stanley Bray se le debe la tenacidad para materializar, tras dos fatales pérdidas, esta encuadernación. Su autor Nicholas Barker, quién de primera mano conoció a Bray, cuenta su historia y nos muestra la férrea voluntad de un encuadernador que no se conformó con la pérdida de aquel primer “Gran Omar”.

Pienso de manera muy personal que este hecho simboliza la muerte formal de los grandes talleres de encuadernación, como bien lo sentenció Emili Brugalla, y que en la recuperación de esta obra se encuentra su corolario mas preciado.

Algo de Sün Evrard…

Una de las primeras encuadernadoras con las que establecí contacto, hace ya algunas lluvias, fué con Sün Evrard. Le hice una pregunta tan sencilla que debió causarle risa ¿Donde podrá comprar un amigo una chifla en París? A lo que respondió que por la época decembrina las tiendas estarían cerradas pero que, si pasaba por…

Tesoros a la venta

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Pienso yo que no es el problema que ciertas antiguedades estén a la venta, el problema de los libros, y de los libros antiguos, es que una vez adquiridos por un particular pueden sufrir una y mil suertes.

Para muestra un botón y le sucedió al Codex Sinaiticus al que le fue retirada su encuadernación original por “una mas acorde a los tiempos” que por entonces dictaba la Inglaterra victoriana, el autor de la masacre fue Douglas Cockerell (y le pido perdón donde esté aún cuando admiro su trabajo).

Otro problema de que los libros sean adquiridos por algún coleccionista es que quizás el celo lleve al libro a dormir el sueño de los justos, un problema que nos deja solo las imágenes que podamos encontrar en el momento de la oferta. Aqui les dejo una galería de candidatos.