febrero 2009

Encuadernación Tradicional Indonesia

indonesiapost-(1)

A primera vista y sin poner mucha atención la imagen de arriba podría ser tomada por una encuadernación islámica.

Pues mi sorpresa fué mayúscula cuando contemplé la familiaridad que guardan algunos manuscritos indonesios  depositados en la Universidad de Leiden con sus homólogos islámicos.

Su autor M. Plomp analiza en este texto los materiales, estructuras y decoraciones que dan orígen a estas encuadernaciones y contextualiza la influencia que la cultura persa tuvo en los artesanos indonesios, cuyos proceso de asimilación, derivó en la producción de estas encuadernaciones bajo rasgos decorativos característicos del arte local.

Espero resulte de interés su lectura y análisis.

Descargar PDF (5 Mb)

Traditional Bookbindings form Indonesia

Un utensilio misterioso…

misterytool-(1)
misterytool-(2)

Dando mi rondín por la web en busca de novedades me encontré con un blog en inglés llamado The Exile Bibliophile en el que el autor narra la adquisición de esta extraña herramienta.

Era obvio desde el primer momento que pertenecía a la familia de las prensas ¿pero que forma tan extraña no es cierto? acto seguido leí a un comentarista explicando el uso del aparato y citando un nombre “Lumbeck Press” es decir una prensa con la que se sujetan las hojas sueltas para encolarlas.

Esta misteriosa herramienta tiene entonces, por su uso, descendientes directos como la Perfect Binding Press en Nueva York y la Lumbeck Press en Inglaterra, ambas a precios inmorales -lo que hace la mercadotecnia- ambas prensas se sustituyen con los mismos resultados con un simple, común y corriente burrito o prensa de acabado.

Forrando cartones gruesos…

cornerpost-(5)
cornerpost-(6)
cornerpost-(7)
cornerpost-(8)
cornerpost-(9)

He aqui un método bastante práctico de forrar la esquina de un cartón cuando su grosor es considerable -4 mmm o más- fué publicado originalmente en el Manual de Encuadernación de Arthur W. Johnson, y ya se las había presentado en el artículo sobre las distintas formas de forrar una esquina, prometiendo desarrollar este sencillo proceso.

Comenzamos por marcar en la piel el grosor del cartón que estemos utilizando. Luego como si se tratara de una esquina normal cortamos a 45 grados hasta el limite de nuestras marcas y hacemos una pequeña incisión paralela a la zona de cabeza o pie.

En la foto num. 4 se puede ver con mas claridad el ultimo corte que forra el grosor del cartón. Si los cortes se hacen con limpieza y exactitud nuestra esquina forrará el cartón perfectamente.

Nuestra esquina está lista. Pienso que al tener ese detalle de material al interior es un poco mas resistente que una esquina convencional, sobre todo si se tiene en cuenta que un cartón grueso se utliza en encuadernaciones de gran formato cuyo peso y desgaste por abrasión suele ser mayor.

Le Blog du Bibliophile.

bibliophilepost-(1)

Este artículo es para invitarlos a visitar un blog francés dedicado a la bibliofila, su autor que firma sus entradas como “Hugues à l’adresse” es un conocedor de los buenos libros en el sentido mas amplio de la palabra y como muestra basta leer sus categorías temáticas.

Como es natural me dejé seducir por “La Reliure” y ahi me encontré con una pequeña biografía de Marius Michel, encuadernador francés que significo junto a otros contemporáneos un parteaguas para el desarrollo de la encuadernación de arte.

Muy interesante también me pareció una historia del grabado de hierros, asi como un delicioso debate titulado El encuadernador de arte: ¿artista o artesano? que en la medida de lo posible trataré de traducir. Sin mas preámbulo les dejo el link y espero lo disfruten.

Link:

Le Blog du Bibliophile

Un libro para comprender mejor la trascendencia del taller de los Galván

arcopost-(1)

El Congreso Nacional de Bibliofilia sirve de marco para la presentación de ‘El arco y la serpiente’, obra de José Luis Checa, editada por Julio Ollero, que rinde tributo a la saga de encuadernadores gaditanos.

El historiador e investigador José Luis Checa no duda ni un instante al citar los nombres de los tres mejores encuadernadores españoles del siglo XX: “Galván, Brugalla y Palomino”. Y la saga familiar del primero fue la escogida para comenzar una serie de publicaciones en la que pretende analizar el mundo de la encuadernación nacional en el siglo pasado. El tributo y la investigación empiezan, pues, en Cádiz, en el taller con el que tres generaciones de la familia Galván han grabado con letras de oro el nombre de Cádiz y su aportación al mundo artístico. El libro fue presentado ayer en el marco del III Congreso Nacional sobre Bibliofilia, Encuadernación Artística, Restauración y Patrimonio Bibliográfico, que se celebrará en Cádiz hasta el viernes.

José y Antonio Galván, acompañado de algunos de sus hijos, acudieron ayer a la puesta de largo del libro, igual que su autor, el madrileño José Luis Checa Cremades, y el editor, Julio Ollero, para una presentación a la prensa convocada oficialmente a las diez y cuarto de la mañana pero que la organización trasladó a las ocho de la tarde “por causas ajenas” a su voluntad. El aplazamiento no impidió que tanto los protagonistas del libro, como su autor y el editor explicaran por la mañana a este periódico las claves de la nueva publicación.

“El arco y la serpiente. El taller Galván y la encuadernación europea del siglo XX” es el título del libro, cuya significación aclara el propio José Luis Checa: “El título, con el arco y la serpiente, quiere ser una alusión a la línea curva, porque los hermanos Galván son los maestros del dorado y de la línea. Y el subtítulo hace referencia a Europa porque creo que por Cádiz, y gracias a ellos, entró en España toda la tradición de la encuadernación europea del siglo XX, sobre todo a partir de la influencia de Thérèse Moncey”.

Checa ha dividido su libro en dos partes: una para la biografía profesional de los hermanos Galván y otra para el análisis de su obra, tanto sus trabajos de encuadernación clásica como moderna.

El editor Julio Ollero, especializado en publicaciones sobre encuadernación, historia del libro y repertorios bibliográficos, abundó en la significación del libro de Checa sobre los Galván, del que destacó que analiza, “con un enfoque original”, la relación entre el diseño de los libros por parte de los encuadernadores gaditanos y su contenido.

También los hermanos Galván expresaron a este periódico su “satisfacción y orgullo” por una obra que consideran muy acertada y por el análisis que ofrece el libro de José Luis Checa tanto de la historia del taller gaditano, para la que los hermanos Galván le enviaron abundante documentación, como de la tradición encuadernadora de estos artistas gaditanos.

El III Congreso de Bibliofilia inauguró también ayer la exposición Encuadernaturas: Andrés Pérez Sierra. La alcaldesa, Teófila Martínez, abrió el congreso y visitó por la mañana las exposiciones y los talleres.

!Santos micrómetros!

gaugepost-(1)

En algún momento alguien tuvo la idea de utilizar en la encuadernación este aparato llamado micrómetro. Fue desarrollado en el siglo XVII para mediciones astronómicas y mejorado en el siglo XIX por Jean Laurent Palmer con el objeto de medir objetos de manufactura.

Existen dos sistemas, de tambor o barrilete -el mas antiguo- y de carátula. Se dividen también por la zona que tengan que medir, asi encontramos micrómetros para exteriores, interiores y de profundidades.

La escala de un micrómetro puede ser en el sistema inglés (pulgadas) o el sistema métrico decimal (centímetros) o ambas escalas en el caso de los micrómetros digitales. En la imagen se ve un micrómetro de carátula Mitutoyo que va de 0.01 mm a 10 mm, es decir, que cada linea del dial exterior representa una centésima de milimetro.

Algo para recordar a todo aquel que guarda celosamente la idea de la perfección en las medidas es el concepto físico de calibración que dice asi: “Un micrómetro calibrado no significa que mida perfectamente, solo significa que la diferencia entre lo que mide y lo que debería de medir es conocida”.

En el caso de un taller de encuadernación lo mas común es el uso de micrómetros exteriores, es decir, que miden el espesor de un material.

Hoy por hoy es una herramienta muy práctica en varias operaciones entre otras:

  1. Medir los hilos de costura para controlar la hinchada del lomo.
  2. Medir todos los materiales (papeles, cartones y telas) para llevar acabo una correcta compensación de los espesores que han de constituir la encuadernación.
  3. En la medición de cajas y/o estuches pues una correcta proporción de los materiales recubiertos mejoran su función de apertura y cierre.
  4. En el caso de los cueros, cuando toca realizar mosaicos en este material se ha convertido en un instrumento imprescindible ya que nos permite usar a nuestro favor el espesor de los mosaicos.

Y bueno yo me quedo muy feliz porque por fin encontré un micrómetro en milimetros, aunque voy a extrañar mucho el otro que tenía en sistema inglés.